por Feb 26, 2021

Worldbuilding: Cómo hacer un mundo imaginario

Aprende a crear Worldbuilding para tus historias

worldbuilding

El “Worldbuilding” (o c√≥mo hacer un mundo imaginario) es un t√©rmino que cada vez se escucha m√°s entre los fans y escritores de fantas√≠a y ciencia ficci√≥n. Se traducir√≠a como “construcci√≥n de mundos,” pues el escritor est√° literalmente creando un mundo imaginario √ļnico en donde acontece la historia.

A todo escritor le gusta la idea de crear su propio mundo con sus propias reglas, culturas, ecosistemas y un largo etcétera de detalles. Pero es muy fácil ahogarse entre las bastas mareas del worldbuilding, y por ello es necesario tener en cuenta una serie de consejos básicos que te ayudarán a no volverte loco cuando empieces este proceso.

En este artículo quiero compartir contigo nueve consejos que te ayudarán en la ardua pero recompensante tarea de la construcción de mundos.

  1. La historia es M√ĀS importante que el mundo
  2. El Worldbuilding NO es simple decoración
  3. Empieza con un solo elemento para tu worldbuilding y exp√°ndelo
  4. El síndrome del Worldbuilding
  5. No cuentes tu mundo: muéstralo a través de escenas
  6. Di NO al Infodumping
  7. Tu mundo es un iceberg
  8. En los detalles está la inmersión
  9. Crea a partir de lo que te apasiona y desconoces

1. La historia es M√ĀS importante que el Mundo Imaginario

Uno de los mayores errores a la hora de escribir el worldbuilding es olvidar que la historia transcurre en un mundo y no que un mundo transcurre en una historia. La razón principal por la que leemos es para adentrarnos en la historia y en sus personajes, en sus conflictos, en sus motivaciones, en el drama humano. El mundo, al fin y al cabo, es el lugar donde trascurre la historia, el cual hace más interesante y especial la historia, pero no es el factor principal. No podemos olvidar el puesto que ocupa el mundo en nuestros libros. La historia siempre debe ser más importante que el Worldbuilding.

La prueba de ello es que un libro con un excelente worldbuilding pero un mal argumento nos deja un regusto a decepción. Pero un buen argumento con un worldbuilding mediocre en general siempre obtiene mejores resultados en su lectura. Porque al final es la historia la que debe conectar con el lector, no sólo el mundo, por muy bien hecho que esté.

Trabaja primero en tu historia. Que sea robusta, que la sientas cercana e importante para ti en sus temas y protagonistas. El mundo le seguir√°, de eso estate seguro. Pero dale prioridad a lo verdaderamente esencial.

2. El Worldbuilding NO es simple decoración

Hay muchos autores que tratan el worldbuilding como un elemento simplemente decorativo. Y a esto me refiero a que quiz√°s hay un sistema de magia interesante, una cultura diversa o un ecosistema √ļnico, pero luego todos esos elementos no tienen un impacto significativo en los personajes y en el desarrollo de la trama.

El Worldbuilding existe para REALZAR la historia y sus personajes. Si introduces un aspecto significativo del mundo intenta siempre que se conecte con los personajes, la trama, los conflictos, las emociones, todo lo que se pueda. No dejes que sea un cuadro de fondo o una planta de pl√°stico. El worldbuilding est√° VIVO.

Por ejemplo, pensemos en Dune y en la existencia de la valiosa especia melange. Si la especia estuviera ah√≠ pero luego el protagonista Paul Atreides no se involucrara emocionalmente en el planeta de donde surge, en sus efectos trascendentales y las consecuencias pol√≠ticas intergal√°cticas, ¬Ņde qu√© habr√≠a servido entonces introducir dicho aspecto? Es imposible pensar en Dune y separar este elemento del mundo, porque est√° intr√≠nsecamente unido a la trama y a sus personajes.

Evidentemente esto no se puede conseguir con todas las ideas que vayas presentando en tu mundo. Pero a√ļn as√≠ tenlo en mente, pues te dar√°s cuenta de que todos los conceptos que introduces de tu mundo se volver√°n m√°s significativos. Y eso siempre se traduce en una mejor escritura.

3. Empieza con un solo elemento para tu worldbuilding y exp√°ndelo

¬ŅPor d√≥nde se empieza a crear un mundo entero? Como he mencionado anteriormente, esta tarea se puede volver muy grande en poco tiempo y acabar abrumado.

Por eso, en vez de volverte loco yendo a lo grande, empieza por un concepto peque√Īo y luego exp√°ndelo.

Aqu√≠ viene el cl√°sico ejercicio del “¬ŅY si…?”; ¬ŅY si existieran una escuela de magia oculta al resto del mundo? (Harry Potter); ¬Ņy si existiera una tortuga gigante con cinco elefantes a su espalda que a su vez tienen un planeta en forma de disco? (Mundodisco); ¬Ņy si se produjeran por el mundo de manera peri√≥dica poderosas tormentas m√°gicas? (El archivo de las tormentas).

Los conceptos son sencillos pero luego se van expandiendo más y más para explorar cómo afecta esa idea al resto del mundo (la política, la religión, la economía, etc.). Y si nos fijamos no es necesario tener un concepto super complejo para empezar. Lo importante es luego ser consecuente en cómo se va desarrollando la idea para influenciarlo todo.

Piensa en un concepto sencillo de un escenario hipotético y luego imagina cómo se expandiría. Si sientes que eso crece, se ramifica y eres capaz de ver todas sus consecuencias, entonces es que has dado en el clavo y has encontrado un mundo interesante por explorar.

·Céntrate en un solo elemento del worldbuilding (en físico o en cultural) y expándelo para que afecte al resto y se centre en ese elemento para hacerlo mas interesante. No intentes que TODO sea interesante porque te vas a volver loco. Narrow focus.

4. El síndrome del Worldbuilding

El síndrome del worldbuilding es uno real y que hay que evitar a toda costa cual peligrosa enfermedad.

No es nada extra√Īo que un escritor invierta demasiado tiempo y fuerzas en la construcci√≥n de su mundo. Y el problema no es tanto que se esfuerce en crear un mundo s√≥lido y cre√≠ble, sino que esa obsesi√≥n acaba afectando a lo que de verdad importa: escribir la historia.

Hay demasiados escritores (noveles en general) que se pasan horas y horas detallando cada rinc√≥n de su mundo, cada escritura mitol√≥gica, cada ladrillo de las capitales, etc pero que luego son incapaces de sentirse con confianza suficiente para empezar a escribir. “Mi mundo tiene que estar perfecto” es algo muy peligroso de pensar. De nuevo se conecta con el punto de que es m√°s importante la historia que el worldbuilding. Porque a (casi) nadie le interesa leer un tocho enciclop√©dico. Lo que quiere el lector medio es sentirse conectado a los personajes y lo que viven.

Para comprobar si tienes el síndrome del worldbuilding haz la siguiente ecuación: Calcula las horas y páginas resultantes que te pasas investigando o detallando tu mundo. Luego calcula las horas y páginas que inviertes escribiendo la historia en si. Si obtienes más tiempo y páginas en la construcción de tu mundo que en tu libro, entonces tienes el temido síndrome del worldbuilding.

Por supuesto que tienes que investigar. Por supuesto que tienes que darle forma y vida a tu mundo. Pero nunca a costa de escribir la historia que quieres contar. Nunca. La investigación tiene que ser proporcional a cuánto estás escribiendo.

5. No cuentes tu mundo: muéstralo a través de escenas

De una manera u otra siempre se retorna al mantra del escritor: “No lo cuentes, mu√©stralo.” Y es que este principio se debe aplicar tambi√©n al worldbuilding, pues conseguirlo de manera acertada marcar√° una gran diferencia en c√≥mo experimentamos ese mundo ficticio.

No te limites a contar cómo es tu mundo: muéstralo a través de ESCENAS. No es lo mismo contar cómo es un mercado de objetos mágicos a que uno de los protagonistas esté huyendo de un enemigo y tome dichos objetos para defenderse. Los dos sirven el mismo propósito: describir cómo es el mercado. Pero uno lo hace de manera pasiva y la otra activa. Intenta siempre introducir los elementos del worldbuilding a través de escenas o diálogos significativos, aprovecha y unifica la historia y el mundo.

Otro ejemplo: en la novela “La br√ļjula dorada“, la protagonista Lyra llega al pa√≠s de los osos polares. Y para introducirnos en este reino, Lyra es llevada directamente ante el rey, donde tendr√° que usar toda su astucia para no ser devorada por el temible tirano. En vez de contarnos c√≥mo es a trav√©s de descripciones pasivas, nos sumergimos en el escenario a trav√©s de una escena de mucha tensi√≥n. As√≠ es c√≥mo se nos graban mejor los detalles de un mundo: cuando van cogidos de la mano de una escena MEMORABLE.

6. Di NO al infodumping

Otro concepto anglosaj√≥n muy extendido es el del infame “Infodumping.” Un concepto que no s√≥lo se aplica al worldbuilding sino a la escritura en general. El Infodumping se podr√≠a traducir como “vertido de informaci√≥n”, y no en el buen sentido. Hace referencia a que el autor te arroja un mont√≥n de datos as√≠ por la cara, sin insertarlos en alguna escena importante o en un momento significativo.

Algunos ejemplos clásicos de esto es la parrafada así por la cara de contexto antes de empezar la historia o que dos personajes están dialogando como excusa barata para hacer llegar toda la información que el autor considera importante. Son ejemplos por desgracia demasiado comunes y un pecado mortal.

Hay que evitar el infodumping a toda costa. De nuevo, tienes que mostrar, no contar. Y eso se consigue esforz√°ndote en que todos los detalles de tu mundo vayan de la mano de escenas significativas. Advierto que a√ļn as√≠ es f√°cil en tambi√©n intentar poner demasiado en esas escenas, lo cual resulta de nuevo un tipo de infodumping, en este caso de meter m√°s de lo necesario.

Dosifica tu mundo, no satures a tu lector exponiéndole a todo lo que sucede. Como todo, es mejor empezar desde una poca exposición para luego mostrar más a medida que se avanza en la curva. Incluso con obras tan complejas como Dune que encima te arroja directamente a la piscina desde el principio, dosifica bien el worldbuilding por la longitud de sus capítulos y escenas. Al final siempre impera la historia y su ritmo natural.

7. Tu mundo es un iceberg

Muchos autores de fantasía como Sanderson y George RR Martin comentan que el worldbuilding de tu historia es como un gran iceberg: sólo debes mostrar la superficie como parte visible aunque luego bajo las aguas haya muchísimo más que no se vea a simple vista.

El autor tiene que saber mucho más de su mundo que lo que comparte al final con el lector. Y esto no se hace por una cuestión de secretismo. Se hace por dos razones: para que el autor tenga una base sólida de cómo funciona su mundo, y para no sobrecargar al lector con más mundo que historia.

Por ello, aunque sepas much√≠simo de tu mundo y tengas cada detalle planeado, no hace falta que metas cada guerra civil que ha habido durante los diez mil √ļltimos a√Īos o que expliques los cuarenta y tres tipos de intercambio de monedas de los ocho continentes. NO HACE FALTA. Es bueno que TU lo sepas porque eso se transmite en la sensaci√≥n de solidez al leer el mundo. Pero no machaques a tu pobre lector.

Tambi√©n hay autores que hablan del “falso iceberg”, que tratar√≠a de crear la sensaci√≥n de que hay mucho m√°s mundo por descubrir por peque√Īos detalles y menciones que haces durante la obra pero que en realidad no lo tienes para nada pensado ni vas a mostrarlo. Pero da igual si est√° ah√≠ o no dicha informaci√≥n, porque la ilusi√≥n de inmersi√≥n es real, y eso es lo verdaderamente importante. Es lo mismo que un escenario de cine que es en su mayor√≠a papel cart√≥n, pintura o efectos especiales. Nos crea la sensaci√≥n de realidad aunque sea falso, y eso es lo que consigue una buena ficci√≥n.

8. En los detalles está la inmersión

Este punto parece contraintuitivo (como suele pasar en la escritura) pero es que muchas veces lo que hace falta para que un lector se sienta inmerso en tu mundo es que debe creer primero en los peque√Īos detalles y no tanto en los grandes.

Como escritores damos mucha importancia a los grandes momentos de la historia y a los aspectos m√°s relevantes del mundo. Quiz√°s es el sistema de magia o la existencia de seres interdimensionales, pero la cuesti√≥n es que queremos que el lector se crea estos aspectos porque pensamos que eso es lo que va conseguir que se adentren en el libro. Pero luego, si nos fijamos en nuestra propia experiencia, es cuando creemos en los peque√Īos detalles cuando realmente podemos creer en el resto. Me explico.

Pensemos de nuevo en Harry Potter y en cómo nos están intentando introducir desde el principio la idea de un mundo mágico oculto. Suena bien, pero no nos lo creemos del todo hasta que Harry y Hagrid van al callejón Diagon y ven toda clase de detalles y maravillas en cada rincón. Nuestra mente se maravilla ante cada chuchería mágica, cada caja de varitas apiladas como si fuera una zapatería, cada detalle del banco regentado por los goblins. Y estos detalles, aunque se podría discutir si son relevantes a la trama (ver punto 2), consiguen que creas en la magia de ese mundo. Y no ha sido gracias a demostrar la existencia de magos o de dementores, ha sido a través de ver que unos chavales se toman unas ranas de chocolate saltarinas.

En los detalles est√° la credibilidad. Y procura siempre que esos detalles sean transmitidos a trav√©s de todos los sentidos (olfato, vista, gusto, tacto y o√≠do). Adentra al lector a tu mundo a trav√©s de las peque√Īas cosas en las que pueda creer. Utiliza la prosa para que se enamoren de tu mundo.

9. Crea a partir de lo que te apasiona y desconoces

El worldbuilding es un ejercicio narrativo fascinante que nos permite hacer dos cosas aparentemente contradictorias: escribir sobre lo que amamos y escribir sobre lo que desconocemos.

Los grandes mundos ficticios han nacido por un inter√©s muy espec√≠fico del autor. Fij√©monos en “El se√Īor de los anillos“, donde Tokien era un apasionado del lenguaje y acab√≥ creando un mundo entero para poder hablar de todos los idiomas que hab√≠a dise√Īado. O en mi caso, cuya fascinaci√≥n por las historias mitol√≥gicas y la prosa de los textos sagrados me llev√≥ a comenzar a escribir “El abandono.” Por ello preg√ļntate: ¬ŅQu√© es lo que te apasiona tanto que ser√≠as capaz de construir un mundo entero para compartirlo?

Pero un worldbuilding excelente, para bien o para mal, no puede sobrevivir sólo de escribir sobre el tema que te apasiona. Puede funcionar en una historia corta, pero para mantener un mundo entero necesitas algo más que eso. Necesitas escribir de lo que desconoces.

Y aunque eso suene horrible, este es un ejercicio importante y necesario para todo escritor. Debes aprender a investigar y apreciar temas que antes ignorabas o despreciabas. ¬ŅY por qu√©? Porque si no aprendes a apreciar nuevas cosas no ser√°s capaz de transmitirlo en tus historias. Por ello, aprender a investigar y a encontrar la belleza de todo tipo de temas es una habilidad imprescindible para cualquier escritor.

Escribe sobre lo que amas y escribe sobre lo que desconoces. Así es como crearás un mundo inolvidable.

Espero que este artículo os ayude en la gran tarea de construir vuestros fantásticos mundo. Nos vemos en el siguiente artículo. Hasta entonces, pase lo que pase, sigue escribiendo.

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